Transformación con la fábrica en marcha.
Esto no siempre fue así. Antes del año 2017, la fábrica todavía tenía el aspecto de muchas otras fábricas de tractores. Era más oscura y estaba más llena, semejando a un inmenso taller de coches. También la tecnología de la fábrica, adquirida por CLAAS en el año 2003 de otro fabricante, requería ser actualizada.
El proyecto "CLAAS Forth" estaba destinado a modernizar la ubicación. El objetivo: Montar tractores "first time right", por lo tanto, con la menor tasa de fallos posible. La transformación que duró tres años y costó 40 millones de euros, no se limitó únicamente a renovar el equipamiento técnico, sino que rediseñó procesos completos – como, por ejemplo, el del sistema logístico interno o el de los equipos para rellenar las máquinas con diferentes líquidos.
El reto: El proyecto tenía que ser realizado sin parar la producción. Solo una vez al año – durante la pausa de cuatro semanas en verano de la fábrica – podían ser realizadas grandes obras de transformación sin tener que prestar atención al funcionamiento de la producción. Esto significa que la mayor parte de la modernización tuvo que ser integrada en el quehacer diario de la fábrica.
Esto era especialmente difícil porque no se trata de una clásica producción en masa, aunque sean montados en la fábrica 50 tractores al día. Porque cada máquina es fabricada bajo pedido – a partir de una gama de productos que abarca cinco series diferentes, con un rango de potencia de 72 a 460 CV. El número de opciones de configuración es tan grande que, a lo largo de tres meses, se fabrican como máximo dos tractores idénticos.

























