Internacionalidad y valor para trabajar juntos
Actualmente las empacadoras son vendidas en más de 100 países. Una historia global de éxitos cuyos inicios fueron definidos por valor y reconciliación: La inauguración de la fábrica CLAAS en Woippy, en el año 1958, fue un hecho destacado por diferentes causas. Se trataba de la primera fábrica CLAAS fuera de Alemania, un símbolo de la temprana internacionalización de la empresa. La decisión de invertir en Francia enfatizó, además, la cooperación franco-alemana en una época todavía muy marcada por los efectos políticos y económicos de la Segunda Guerra Mundial.
Con ello, CLAAS estableció una señal positiva para la reconstrucción y la cooperación europea. "Actualmente CLAAS es un importante empleador y apoyo económico en esta región principalmente agrícola", explica Ophélie Pierçon, Product Marketing Manager para rotoempacadoras en Metz.
























