Jan-Hendrik Mohr, miembro de la directiva del grupo, explica en la entrevista lo que caracteriza al consorcio – y la forma en la que la empresa madre en Harsewinkel, Alemania, trabaja con las sedes internacionales de CLAAS.
Sr. Mohr, usted trabaja desde hace casi 40 años en CLAAS. ¿En qué medida ha cambiado la empresa durante este tiempo?
Por un lado, hemos crecido mucho. Hemos incrementado nuestra facturación de varios cientos de millones de euros a cerca de 4,8 miles de millones de euros al año. Por otro lado, nuestra gama de productos ha cambiado notablemente, especialmente debido a la adquisición de la gama de tractores a principios de los años 2000. Además, hoy en día somos mucho más internacionales que entonces: Desde la disolución de la Unión Soviética hemos, por ejemplo, ampliado nuestras actividades hacia Europa del Este. Tenemos una presencia mucho mayor en Norteamérica. Y, durante décadas, hemos desarrollado actividades en Asia y en muchos otros países del mundo.





