Las máquinas agrícolas autónomas están en boca de todos. ¿Seremos testigos de uno de los mayores saltos evolutivos en los más de 10.000 años de historia de la agricultura? – o ¿"solo" del siguiente paso consecuente de desarrollo? ¿En qué determinarían ustedes si se trata de un auténtico salto?
Thijs Verploegen: La autonomía no es un Big Bang repentino – pero puede ser un auténtico salto cuando se pasa de algo revolucionario en una feria a ser una herramienta rutinaria. Trabajamos desde hacia más de 25 años en la automatización – los sistemas de guiado fueron el primer gran escalón. El salto se ha dado cuando la autonomía trabaja de forma fiable: de forma segura, reproducible y ampliable. Y es allí a donde la llevamos.
Thiebaud Rusterholtz: La presión a que hacen frente las explotaciones agrícolas cada vez es mayor: Tienen que lograr mayores producciones y producir, al mismo tiempo, productos de la más alta calidad – cumpliendo estrictos requerimientos dados por estándares ecológicos y de sostenibilidad. Sistemas autónomos asisten a los agricultores para que sus procesos de trabajo sean más eficientes. Soluciones veinticuatro horas permiten reducir el estrés en tiempos punta con un trabajo intensivo, compensar la mano de obra que falta y descargar a conductores y operarios en su quehacer diario.




