Máquinas nuevas para grandes parcelas.
Los principios de CLAAS en los EE.UU. se remontan a hace más de 50 años. Los primeros pasos los dio la empresa bajo otro nombre. El primero de ellos fue Ford. CLAAS cerró, en 1965, una cooperación con la empresa americana: Harsewinkel suministraba cosechadoras, que pintadas en blanco y azul, eran exportadas a los EE.UU. Tras el cese del contrato a mediados de los años 1980, CLAAS empezó a trabajar en 1989 con Massey Ferguson – las cosechadoras tenían un color rojo y volvían a trabajar bajo un nombre distinto. Tanto en azul y blanco como en rojo: Las máquinas disfrutaban de una gran aceptación porque cumplían exactamente con lo que los agricultores necesitaban, explica Matthew Koch.
Los EE.UU. abarcan una gran superficie que traspasa diferentes zonas climáticas. Igual de variopinto que es el país, también los son sus explotaciones agrícolas y sus cultivos. En California y en el sureste existen muchos campos de arroz, el centro oeste está marcado por el denominado cinturón de maíz y soja. El trigo se encuentra, principalmente, en el centro; en Canadá también hay otros tipos de cereal.
El maíz es un buen ejemplo para explicar las diferencias de cultivo entre los EE.UU. y Alemania. En primer lugar, los terrenos son enormes, pero hay que añadir que el maíz se encuentra sembrado con mucha más densidad de plantación en los EE.UU.: En el mismo espacio crecen aproximadamente el doble de plantas. Muchas están modificadas genéticamente y tienen varias mazorcas, en las que además hay más granos.
La demanda de máquinas potentes, especialmente de cosechadoras, capaces de hacerle frente a esta gran producción, es muy elevada, explica Matthew Koch. "En condiciones excelentes, pueden crecer hasta 27 t por hectárea. Los EE.UU. son líderes con sus métodos de cultivo. Cuando se compara con Europa, donde Ucrania es la zona donde se cultiva mayormente – solamente se consigue un cuarto de este valor, unas 7 t por hectárea."