Un sistema transportador lleva el tramo de fuerza a una modernísima instalación de pintura. Aquí, un equipo completo de robots realiza todos los pasos de trabajo. Desgrasar por completo. Varios pasos de limpieza. Una pintura perfecta. El mando y control digitalizados hacer que la totalidad del proceso sea seguro y rentable. La instalación trabaja cumpliendo con los más altos requisitos medioambientales y garantiza, milímetro a milímetro, una perfecta calidad del pintado.
Los tramos de fuerza perfectamente pintados, en los que ya está montado el mecanismo de elevación, se mueven con un sistema de transporte en dirección a la línea principal de montaje. Allí cada uno de ellos ya es esperado por su "taxi": un Automated Guided Vehicle (AGV).






















